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Viajar en Tren en Rusia

Trenes Rusos

TREN
Con 85 500 km de vías, la Red de Ferrocarriles de Rusia (RZD; Rossiyskie Zheleznye Dorogi; www.rzd.ru), es una de las mayores del mundo. Los trenes de largo recorrido son, por lo general, confortables y, según la clase en la que se viaje, relativamente económicos, lo que los convierte en una manera excelente de viajar, ver el paisaje y conocer lugareños de todo tipo. Una buena litera de 1ª o 2ª clase en un tren nocturno es, probablemente, mejor que su equivalente en Europa occidental, ya que son más grandes y, frecuentemente, más cómodas.

Los trenes no suelen ser rápidos pero sí muy puntuales, entre otras cosas porque la puntualidad determina en buena manera el sueldo de los jefes de las estaciones. Esto también repercute en lo holgado de los horarios, algo que se nota especialmente cuando un convoy para durante horas en medio de la nada para asegurarse la llegada a la estación exactamente a la hora.

Compra de billetes En cualquier estación hay distintas taquillas. Algunas son para uso exclusivo de mayores o discapacitados, héroes de la Gran Guerra Patriótica o militares. Todas tienen diferentes horarios y un personal que ni habla idiomas ni ayuda gran cosa.

Lo mejor, sobre todo cuando hay grandes colas, es dirigirse al servis tsentr (“centro de servicios”) que hay en la mayoría de las estaciones grandes. Allí, además del aire acondicionado, acostumbra a haber personal atento y en ocasiones angloparlante que, por una pequeña tarifa (sobre unos 200 RUB), reserva billetes. En las grandes metrópolis y ciudades, normalmente también ser posible comprar los billetes en oficinas especiales y en algunas agencias de viaje lejos de la estación; más detalles en cada destino. Otra opción es la compra por Internet, con la posibilidad de recibir los billetes en el apartamento u hotel o de pasar a recogerlos a una agencia o a la propia estación de trenes.

Es imposible reservar con más de 45 días de antelación sobre la fecha de salida. Pero es recomendable sacarlos lo antes posible si se va a viajar en los meses de verano o en períodos de vacaciones como el Año Nuevo o principios de mayo, cuando encontrar literas en algunos trenes puede ser complicado. Conseguir plaza para los trenes clave en la concurrida ruta Moscú-San Petersburgo también es difícil, aunque si se es flexible con las alternativas, las posibilidades aumentan.

Incluso con todo agotado, es posible subir al tren si se habla con la provodnitsa jefa. Tras decirle el destino, se ofrece primero el precio base del billete y se va subiendo poco a poco desde ahí. Lo normal es que se acabe llegando a algún acuerdo.

Los billetes para los trenes de cercanías a menudo se venden en taquillas diferentes, o en un avtomat (expendedor automático). Una lista al lado de la máquina informa de la zona de precios en la que cae cada destino.

Las normas de RZD permiten a los viajeros hacer una interrupción en su viaje (que no debe durar más de 10 días) en cualquier ruta, pero la burocracia que implica utilizar esta opción es desalentadora, incluso para aquellos que hablen ruso y tengan tiempo. Por tanto, si se viaja, por ejemplo, de Moscú a Vladivostok y se planea pasar una o dos noches en Nizhny Novgorod y en Irkutsk, harán falta tres billetes distintos: Moscú-Nizhny Novgorod, Nizhny Novgorod-Irkutsk e Irkutsk-Vladivostok. Cada billete es para una litera, un tren y una fecha concretos.


Largo recorrido Los servicios regulares de largo recorrido se hacen en skori poyezd (trenes rápidos), aunque raramente resultan tan veloces. Los mejores skori suelen tener nombres, como el Rossiya (Moscú-Vladivostok) o el Baikal (Moscú-Irkutsk). Estos “trenes con nombre” o firmeni poyezda se distinguen por su limpieza, servicio educado y conveniencia de horarios de salida y llegada, al menos respecto a otras opciones. Algunos también tienen menos paradas, más compartimientos de 1ª clase y restaurantes.

Los passazhirski poyezd (trenes de pasajeros) son trenes interurbanos que en general operan rutas de hasta 1.000 km. Los viajes pueden hacerse bastante largos, pues paran en todas las ciudades, pero también salen económicos y permiten dormir. Se recomienda evitar aquellos con números superiores a 900, destinados principalmente a equipaje y servicios postales, pues son terriblemente lentos, pudiendo parar en las estaciones durante horas.

Trenes de cercanías
Los prigorodni poyezd (trenes de cercanías), apodados ektrichky (ektrichka, en singular) enlazan una ciudad con las afueras o ciudades vecinas. Resultan prácticos para excursiones de un día, pero suelen ser muy llenos. No hace falta reservar con antelación. En las estaciones más grandes puede haber tablones de horarios, prigorodni zal (nombre habitual para las taquillas) y andenes separados para estos trenes.

Horarios Los horarios están expuestos en las estaciones, y se revisan dos veces al año. Es vital tener en cuenta que toda la red ferroviaria rusa se rige principalmente por la hora de Moscú, así que los horarios y los relojes de casi todas las estaciones, desde Kaliningrado hasta Vladivostok, figuran en tiempo moscovita. La única excepción general son los servicios de cercanías, que pueden regirse por el horario local, aunque es mejor comprobarlo.

La mayor parte de las estaciones tiene una ventanilla de información; lo normal es que el empleado solo hable ruso y proporcione un mínimo de ayuda. A veces puede que haya que pagar una pequeña tarifa (unos 10 RUB). En la Red, pueden consultarse loa horarios en www.poedza.net.

Clases

La gente de Europa y América viaja en trenes sabiendo que pertenecen al Estado o a una compañía y que el billete les garantiza una ocupación temporal y ciertos derechos. En Rusia toman posesión de ellos.

Los rusos saben como sentirse como en casa en los trenes. Normalmente viajan con mucho equipaje, cosa que implica hacer malabarismos en los espacios disponibles de todas las clases de compartimientos.

En todos los trenes, menos en los locales, hay un contenedor de equipaje debajo de las literas inferiores dónde cabe una mochila mediana o una maleta pequeña. También hay suficiente espacio al lado para meter otra bolsa de tamaño medio. Encima de la entrada (en 1ª y 2ª clase) o sobre de las literas superiores (en 3ª clase) hay espacio para guardar un par de mochilas.

En todas las clases de vagones dormitorio, si no se ha pagado ya en el billete por un juego de sábanas y toallas de cara (llamado pastil), la provodnitsa (asistente del vagón) puede proporcionarlo por una pequeña cantidad, normalmente unos 60 RUB. En 1ª clase lo normal es que la cama ya esté hecha.



1ª CLASE/SV

Aunque normalmente se llaman SV (siglas de spalni vagon o “coche cama”), los compartimientos de 1ª clase también se conocen como myagki (clase blanda) o liux. Son del mismo tamaño que los de 2ª clase pero tienen solo dos literas, por lo que hay más espacio y privacidad por el doble de precio. Algunos compartimientos tienen también TV donde se pueden ver vídeos o DVD que la provodnitsa proporciona por una pequeña cantidad (nada impide que el viajero vea los suyos propios, siempre y cuando sean compatibles con los reproductores rusos). También se puede desenchufar la TV y enchufar el ordenador u otros aparatos eléctricos. Estos compartimientos ofrecen la ventaja de que por la mañana solo hay la mitad de gente haciendo cola para usar el baño. Hay un par de servicios especiales entre Moscú y San Petersburgo, y Moscú y Kazán, que ofrecen compartimientos de lujo en SV, equipados con ducha y baño privados.

2ª CLASE/’KUPE’

Los compartimientos de un kupeini (2ª clase, también llamados vagones “compartimentados”; se suelen abreviar como kupe) ofrecen alojamiento estándar en los trenes de largo recorrido. Cada vagón se divide en nueve compartimientos, cada uno con cuatro cómodas literas, una mesa plegable y suficiente espacio entre camas.

En cada vagón hay un compartimiento con la mitad de espacio y solo dos literas. Suele estar ocupado por la provodnitsa o reservado a los empleados ferroviarios, aunque también cabe la posibilidad de dormir en el, sobre todo si se negocia el billete con una provodnitsa.

3ª CLASE/’PLATSKARTNI’

Los vagones platskartni con plazas reservadas, a veces llamados también zhiostki (“clase dura”), y abreviados como platskart, son dormitorios de 54 plazas. Las literas no están separadas en compartimientos y se dividen en bloques de cuatro en un lado del pasillo y de dos en el otro. Las literas inferiores de este último lado se convierten en sillas y mesas durante el día.

Si no importa la falta de privacidad, son muy recomendables, perfectos para viajes de una noche. En verano, la falta de paredes de compartimiento significa que están mucho mejor ventilados que un kupe. Muchos viajeros, especialmente las mujeres, encuentran viajar en platskart una alternativa mucho mejor que ir encerradas con tres rusos en el compartimiento. También es una buena manera de conocer a rusos de a pie y, lo mejor, las plazas cuestan la mitad o dos terceras partes de una litera de 2ª clase.

Sin embargo, en los viajes de varios días, algunos vagones platskart pueden empezar a parecerse a un campo de refugiados, con las ropas colgadas entre las literas, mucho trasiego de pan, pescado seco y tazas de té, y bebés sentados sobre orinales mientras sus hermanos van corriendo arriba y abajo por el pasillo. Solo los más resistentes querrían viajar así de Moscú a Vladivostok, o en un trayecto similar sin paradas.

Si se viaja en platskart merece la pena pedir asiento numerado cuando se reserva el billete. Los que hay que evitar son del 1 al 4, del 33 al 38 y el 53 y 54, que se hallan en los extremos del vagón, cerca del samovar y de los lavabos, con gente yendo y viniendo sin parar. Del 39 al 52 son los dobles, cuyas literas se convierten en mesas.

4ª CLASE/’OBSHCHII’

El obshchii (general) no está reservado. En trenes de largo recorrido, el vagón obshchii tiene el mismo aspecto que el platskartni pero cuando está lleno se amontonan ocho personas en cada uno de los compartimientos sin separar y sin espacio para tumbarse. Los trenes de cercanías suelen tener solo esta clase, que, en este caso, tiene asientos tipo banco. Solo en algunos trenes interurbanos diurnos hay vagones obshchii con asientos reservados más cómodos.

Tarifas A menos que se especifique lo contrario, las tarifas indicadas en esta guía son para 2ª clase (kupe). Lo normal es que las tarifas de 1ª (SV) cuesten el doble, y las de 3ª (platskartni) un 40% menos. Los menores de 5 años viajan gratis si comparten litera con un adulto; de otro modo, los menores de 10 años pagan una tarifa reducida por litera propia.

Lo que complica las cosas es la costumbre de la Red de Ferrocarriles de Rusia de variar sus tarifas según la estación. En las épocas más concurridas, como de principios de julio a principios de agosto, en la Semana Santa o Año Nuevo, los precios pueden ser entre un 12 y un 16% más altos que la tarifa regular. En los meses más flojos, como de principios de enero a marzo, pasa lo contrario. El 9 de mayo, que es el Día de la Victoria, es conocido por los descuentos del 50%. En trenes skori y firmeni se puede tener dos tipos de tarifa kupe: con o sin comidas.

Las tarifas de esta obra se recogieron entre marzo y julio del 2008, por lo que son simplemente orientativas.

PELIGROS Y ADVERTENCIAS
En los coches cama hay que asegurarse de que el equipaje esté a buen resguardo, preferiblemente en los contenedores de acero de debajo de las literas inferiores. En los compartimientos de 1ª y 2ª clase se puede cerrar la puerta con llave, aunque es muy fácil abrirla. En el lado izquierdo de la puerta, a unos tres cuartos desde el suelo, hay una varilla de acero que se puede voltear y así la puerta solo se puede abrir unos pocos centímetros. Hay que voltear esta varilla y meter un trozo de corcho o algo similar en el espacio que queda para que no la puedan girar con una percha torcida. En las paradas en estaciones es buena idea pedir a la provodnitsa que cierre el compartimiento mientras se baja al andén a estirar las piernas. Irónicamente, en los vagones platskartni, más baratos, el equipaje, aunque sin protección, está más seguro ya que siempre hay gente alrededor.

En general, a los rusos les encanta hablar con los extranjeros. En los trayectos largos disfrutan bebiendo con ellos, algo que no es fácil evitar. Hay que elegir a los compañeros de copas con cuidado y solo beber de botellas nuevas y precintadas.

Consigna
Muchas estaciones de tren tienen una sala de consigna (камера хранения, kamera khranenia), o taquillas con cerradura (автоматические камеры хранения, avtomaticheskiye kameri jranenia). En general son seguras, pero hay que cerciorarse de anotar los horarios de apertura y cierre y, en caso de duda, preguntar cuánto tiempo se pueden dejar ahí las cosas. Las tarifas habituales son unos 100 RUB por bulto y día (según el tamaño) o 100 RUB por taquilla.

A continuación se detallan las instrucciones de estas taquillas (suelen ser las mismas en todas partes). Hay que desconfiar de la gente que se ofrezca a ayudar, sobre todo en el momento de elegir la contraseña.

1.              Comprar dos zhetoni (fichas) al personal.

2.              Meter los objetos personales en una taquilla vacía.

3.              Decidir una combinación de una letra rusa y tres números (y anotarla).

4.              Introducir la combinación en el interior de la puerta.

5.              Meter una ficha en la ranura.

6.              Cerrar la taquilla.

Para abrirla, hay que introducir la combinación en el exterior de la puerta. Hay que tener en cuenta que aunque parezca que los botones del exterior de la puerta deban corresponder directamente con los del interior, la letra es siempre el botón más a la izquierda, seguida por tres números, tanto en el interior como en el exterior. Tras introducir la combinación, hay que meter la ficha en la ranura, esperar hasta oír un sonido eléctrico y abrir.

Durante el trayecto No hay nada como el olor de los trenes rusos: humo de carbón, café, ajo, salchichas, sudor, vodka y decenas de otros elementos se combinan y forman un aroma tan peculiar que queda grabado para siempre en la memoria olfativa.

Está prohibido fumar en los compartimientos pero permitido en los descansillos de los extremos de los vagones, después de los lavabos.

Los compartimientos de los coches cama son mixtos. Cuando las mujeres desean cambiarse o levantarse de la cama, los hombres salen al pasillo. Los baños suelen estar cerrados mucho antes de llegar y salir de las estaciones (hay un horario en la puerta) y, exceptuando unos pocos trenes, no hay duchas. Se puede improvisar con una esponja, una toallita o un trozo de manguera conectada al grifo.

COMIDA Y BEBIDA

Es imposible pasar hambre. En los viajes largos, los rusos llevan grandes cantidades de comida que dispersan y, como manda la etiqueta ferroviaria, comparten con los compañeros de viaje. Se recomienda hacer lo mismo y llevar siempre agua embotellada, aunque cada coche cama tenga un samovar lleno de agua potable hirviendo ideal para bebidas calientes, fideos instantáneos y gachas.

La calidad de la comida de los vagones restaurante varía mucho. Más que un lugar donde comer es para pasar el rato, tomar cervezas y jugar a cartas, sobre todo en los largos periplos transiberianos. Hay que tener en cuenta que en la ruta transmongoliana y transmanchuriana dichos vagones cambian en cada frontera, por lo que de camino a Beijing se pueden ver las versiones rusa, china y, posiblemente, mongola de estos vagones. A veces entre la frontera rusa y Ulán Bator no hay vagón restaurante.

Una comida en un vagón restaurante puede costar de 400 a 1000 RUB. Si no apetece lo que ofrecen, a menudo hay una carta de tallarines, tentempiés, chocolate, alcohol, zumos y demás que vende el personal del vagón. Suelen pasar también por los vagones, con un carrito de tentempiés y bebidas. Los precios son un poco más elevados de lo que se pagaría en los quioscos o a las babushkas en las estaciones.

Comprar provisiones en las estaciones es parte de la gracia de los viajes de largo recorrido. El surtido de productos suele ser excelente, con leche fresca, helados, pollo asado, patatas hervidas, comida casera como pelmeni o pirozhki (sabrosas tartas), cubos de bayas y pescado ahumado. Los precios son económicos y se recomienda pagar con billetes pequeños.

Fuente: Lonely Planet

Diccionario de frases útiles / guiá de conversación en español - ruso para viajar en tren en Rusia http://www.san-petersburgo.com/dic/rusotren.htm
Diccionario de frases útiles / guiá de conversación en español - ruso para comer en Rusia http://www.san-petersburgo.com/dic/rusocom.htm
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